CUANDO EL VIEJO SINBAD VUELVA A LAS ISLAS.
En el mar no hay que admirarse de nada, después del milagro es que se pueda andar por él en un atado de maderas,y que se puedan tomar los vientos señorales en unas lonas recortadas.El pez papagayo lo pesqué yo mismo a diecisiete leguas de Columbo.Es pez de fondos ,pero las hembras salen mudas,y a los más de ellos no les hace gracia procear em silencio allá abajo,y dejan ese trabajo a los machos que salen mudos,o tartamudos,o tácitos,que hay de todo como familias,y los bien parlantes suben a la nata del mar,y andan cerca de las naos; no se pescan porque escuchan todo lo que hablan los marineros.El hablar de ellos es la cosa más graciosa que hay,porque hacen con su boca, que tiene pequeños labios encarnados,unas vejigas de aire ,y las mandan fuera del agua:al salir estallan y vierten la palabra que llevan dentro,y así,si la palabra tiene tres o cuatro silabas, hay que adivinar lo que falta.Dicen "golon" por golondrina,e "higue" por higuera,y su lengua siempre es arábigo letrado.
-¿De verdad dicen "golon" e "higue",mi señor?
-preguntala Abdalá
-Y "abda" en vez de Abdalá.El Mirán de Moara aprecia mucho al pez papagayo porque juega con sus mujeres a ver quién adivine y siga de corrido el parlar vejigado.
Álvaro Cunqueiro
Hay un error tipográfico en la línea 10: no has escrito "sílabas" detrás de donde dice "tres o cuatro...". Corrígelo, por favor.
en el título has escrito mas sin tilde